Hoyo Perdido, el caserío cubano donde el diablo dio las tres voces y nadie lo oyó

Hoyo Perdido, el caserío cubano donde el diablo dio las tres voces y nadie lo oyó

Pocos cubanos pueden presumir de conocer el caserío de Hoyo Perdido. No aparece en el mapa, no tiene resultados de búsqueda en Google. Es un “no lugar” olvidado de todos en medio de la nada, oculto entre campos de caña y naranja agria del municipio Cumanayagua de Cienfuegos.

Tiene nombre, porque de alguna forma había que indicar que en medio del monte había un asentamiento humano; pero parece dudoso que algún especialista se interese en reflejarlo en un mapa. Total, en Hoyo Perdido casi no quedan vecinos y los pocos que quedan se están marchando.

Hoyo Perdido surgió en la década de 1980, cuando los campos de sus alrededores estaban llenos de reses y el Estado decidió construir algunos edificios de microbrigadas para que los campesinos estuvieran más cerca de sus vacas.

Todo fue bien por algunos años; pero, con la llegada del Período Especial, se desaparecieron las vacas. Un día los vecinos de Hoyo Perdido se levantaron y descubrieron que sólo quedaban los edificios de micro en medio de la nada y que ellos no tenían nada que hacer.

Entonces sucedió algo increíble para los habitantes de una ciudad. Los vecinos de la que había sido una pequeña comunidad ganadera comenzaron a abandonar sus apartamentos de mampostería para regresar a sus bohíos en el campo. Ni siquiera la falta de electricidad de muchas de ellas pudo frenar esta migración a la inversa. Hoyo perdido se fue quedando vacío.

Los pocos que se quedaron en los edificios se levantan cada mañana con la pregunta de qué harán con sus vidas. En el lugar no existe empleo ni perspectivas de que lo haya en un futuro. La escuela más cercana queda a 14 kilómetros de distancia y los niños deben ser recogidos en un coche tirado por caballos para asistir.

Todos van impecablemente vestidos y las niñas llevan cuidadosos peinados muy elaborados. Las madres se pueden dar el lujo de cuidar estos detalles; lo único que sobra en Hoyo Perdido es el tiempo.

Escrito por: TodoCuba.
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